Ante la violencia: Un intento
por reiniciar
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Testimonio de una mujer víctima de violencia,
previo al Día Internacional y Nacional de la Eliminación de la Violencia contra
las mujeres, 25 de noviembre
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La violencia económica y
patrimonial es una de las tantas que viven miles de mujeres en nuestro país y
quizás una de las menos conocidas. Mañana habrá una marcha para manifestarse en
contra de este tipo de agresión.
Vera Villegas tiene 60 años, una hija y cuatro hijos adultos, y
muchas ganas de superarse en la vida. Detrás de sus ojos chispeantes y su voz
fuerte, que a veces parece quebrarse, está la historia de una mujer que ha
decidido darse una nueva oportunidad.
Durante su matrimonio, esta mujer, originaria de Guadalupe, fue
víctima de diferentes tipos de violencia que, según ella misma cuenta, inició
desde el día que se casó, a los 16 años. Treinta y ocho años después logró divorciarse,
sin embargo su historia de violencia, cargada de miedos, injusticias y
soledades continúa… En los últimos años, desde que no vive con su esposo, se
acrecentó la violencia económica y patrimonial, pues él puso todas las
posesiones que tenían en común a nombre de los hijos y le quitó el usufructo. Recientemente recuperó el usufructo pero no el
50% de los bienes comunes, como habían estipulado en el divorcio.
El
día de esta entrevista, en un folder traía un fallo por el que ha esperado un
año y 9 meses, para que su ex esposo haga un pago extraordinario (por gastos
médicos) al de su pensión, que actualmente es de 80 mil colones, a pesar de que
cuando se divorciaron la Corte la fijó en 170 mil colones.
“Fui a recoger esto y una abogada me dijo que me llamó una vez por
teléfono y como no le contesté, entonces falló en contra mío. ¿Cómo es posible
que tomen una decisión así solo por una llamada sin contestar? Si uno tiene
algún gasto médico, esa pensión no alcanza para nada”, afirma Vera con
frustración.
Pero Vera no se descorazona.
Cuando la violencia se hizo inmanejable y buscó ayuda en las Oficinas Municipales
de la Mujer , logró poner su primera denuncia por violencia doméstica. Las
amenazas no se hicieron esperar, y no solo de parte de su esposo, sino también
de sus hijos e hija, que defendían al padre.
Incluso el sistema de protección no ha sido justo con ella, puesto
que una abogada de Defensa Pública le dijo que ya entendía porqué se había
echado encima a su esposo y porqué sus hijos no estaban a favor de ella. “Ahh,
usted es de esas que andan en el INAMU y en esas cosas de mujeres, todo es
culpa suya, usted es la que le ha estado haciendo daño a él”. Con paciencia
recuerda cuál fue su respuesta: “Ay licenciada, él tiene10 denuncias de
violencia doméstica, no ha sido un cariñito, incluso me ha dejado las rodillas
sangrando, pero diay, usted es la que sabe”. Agrega que la sociedad la ha
tachado muchas veces como la persona “mala” por defender sus derechos. “Una
termina convirtiéndose en la mala, la mujer que decide empoderarse, dicen que le
hace daño al hombre, y ellos pasan a ser las víctimas, así me han tratado
muchas veces cuando he pedido ayuda”, explica Vera.
Para Marianne Lizana, Asesora en Género del Fondo de Población de
las Naciones Unidas, UNFPA, este tipo de violencia tiene secuelas en el
empobrecimiento de las mujeres y también en la salud mental de las familias,
que tienen que ver cómo sobrevivir y viven bajo la amenaza de que les van a
quitar sus propiedades y sus posesiones. “No podemos tener un país desarrollado
en todos los niveles, cuando persiste este tipo de violencia”, afirma.
Marcha contra la
violencia económica y patrimonial
Para manifestarse contra este
tipo de violencia, el Instituto Nacional de las Mujeres, INAMU, y un grupo de
organizaciones de la sociedad civil, agrupadas en la Red Feminista contra la Violencia hacia las Mujeres de
Costa Rica, se reunirán mañana, 25 de noviembre, en una marcha para alzar su voz contra la violencia. La marcha saldrá desde el Parque
de La Merced a las 9 a.m. y llegará hasta la Asamblea Legislativa. El tema de
este año es precisamente defender el tema de pensiones
alimentarias. El UNFPA también será parte de esta marcha.
“Este año
se conmemora el 20 aniversario de la aprobación de la Convención Interamericana para
Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la Mujer
(Convención Belem do Pará) y nuestro país tiene el mandato de acatarla. Como
UNFPA queremos manifestarnos también contra esta violencia que constituye la
violación más frecuente y sistemática de los derechos humanos en todo el
mundo”, expresó Patricia Salgado, Representante Auxiliar de UNFPA Costa Rica.
En su comunicado, la Red Feminista contra la Violencia hacia las Mujeres
expresa que hay grupos que mienten cuando dicen que
la Ley de Pensiones es abusiva porque fija pensiones millonarias. “El monto
promedio de las pensiones establecidas por los Juzgados, no por persona sino
para todo el núcleo familiar que las demanda, es de 89 mil colones. Sí, 89 mil
colones es todo lo que reciben cada una de las 240 mil mujeres que se ven
obligadas a recurrir a la ley, y que asumen la crianza de medio millón de niñas
y niños”.
Por su parte, Vera piensa
que “hay muy poca sensibilización en las leyes, en pensiones casi son más
juezas que jueces, y muchas veces parece que van a favor de ellos” (los hombres
agresores), afirma. “Creo que algunos (personal judicial) no tienen bien la
información, sé que la Defensoría les invita a que reciban capacitaciones sobre
los temas de pensiones y eso, pero de 10 solo llega uno, dicen que no tiene
tiempo”, afirma esta mujer, quién ahora forma parte de CEFEMINA, una
organización que vela por los derechos de las mujeres.
Vera también es parte de la organización Poder Ciudadano, donde se capacitó y aprendió sobre las leyes de
pensión alimentaria. También hizo cursos de lideresas para el cambio con el
INAMU, institución que le dio apoyo para recibir sesiones con varias
psicólogas. “Ahí nos conocimos con otras mujeres que viven situaciones
similares y que acuden a grupos de apoyo
en la Delegaciones de la Mujer”.
Pero una de las experiencias que más recuerda y que siente que le
ayudó fue el curso sobre Derechos Humanos y Oficio Doméstico No Remunerado, que
recibió con el CIEM de la UCR, donde
pudo comprender el gran valor del trabajo que había realizado toda su vida, con
la crianza de sus hijos y el cuido del hogar, muy diferente a lo que su
exesposo le solía reiterar, con adjetivos como “vaga” o “inútil”, palabras que
ahora comprende, no son ciertas.
“Cuando voy a reuniones y cuento que la Corte me rechaza mis
denuncias, todas se quedan con la boca abierta. Tenemos un grupo en Facebook y
otro en WhatsApp donde nos damos
apoyo, nos alegramos cuando a una se le resuelve una situación y nos apoyamos
cuando una está caída, nos fortalecemos”, cuenta.

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